No es un concepto, o una elección que haya venido conmigo de siempre, sin embargo, cuando pude conocerme en ese aspecto, algo de mi percepción cambió rotundamente.
La intimidad es no interferencia, el "hasta acá", un límite a tiempo, un "no gracias" o detectar (hasta el límite de la saturación muchas veces) que algo que no queremos ha ocupado -demasiado- espacio/tiempo en nosotros.
La intimidad es ese momento personal, pero que conserva ciertas características que lo definen como especial, mágico y hasta vital. Puede ser individual o compartido, pero no es abierto indiscriminadamente.
Es también un derecho consagrado por la Constitución en su artículo 19...."las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Ds, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no mande la ley ni privado de lo que ella no prohibe".
Es lo no definido también.
La intimidad no tiene que ver con cuánto uno expone, se exhibe, se dice o se sale. Lo digo porque en tiempos de facebook, de fotos y de imagen, siempre se piensa en una intimidad vulnerada, ultrajada y atacada, olvidando de este modo que somos responsables de nuestras elecciones y que un sitio de internet en definitiva no puede suplir nuestra capacidad de discernimiento.
El refugio de "no interferencia" puede permanecer intacto pese a las circunstancias tecnológicas o de las otras. Hay momentos en que hay que defender este espacio (no espacio también) de manera aguerrida, con valentía y entereza. Otras veces, retirarse a tiempo constituye una buena manera de sortear una situación que queremos obviar.
La intimidad puede ser un instante de lectura, un desayuno, una comunicación sútil o un andar premeditado. En mi caso no necesito meditar, prender velas, tomar mate o escuchar música para crear ese espacio, lo llevo todo el tiempo.
La intimidad puede darse en soledad o en compañía, así como también no puede darse, y frente a eso, no hay mucho por hacer, fluye o no fluye.
La intimidad puede darse en soledad o en compañía, así como también no puede darse, y frente a eso, no hay mucho por hacer, fluye o no fluye.
Hoy a la tarde charlaba con una amiga que recién llegaba de un viaje de China. Curiosamente, pese a las distancias, la densidad poblacional y la estructura arquitectónica, ella supo encontrar su "espacio personal" en la gran vorágine industrial de lejano oriente.
El conocimiento del propio espacio personal puede llevar su tiempo ...el tiempo necesario para desprenderse de viejas ideas, de viejos lugares, lugares no merecidos, ideas respecto "de..." , ideas y más ideas.
Poder desprenderse de la idea de "lugares asignados" puede llevar un tiempo de dudas, de murmullos, protesta y ansiedad.
Poder desprenderse de la idea de "lugares asignados" puede llevar un tiempo de dudas, de murmullos, protesta y ansiedad.
Es una cocción lenta, pero es la que finalmente conserva el mejor sabor. Y en China, en Argentina, en una habitación o en otra ....el lugar se redefine constantemente, salvo que ....de aquí y ahora...en adelante y por siempre....querramos quedarnos donde estamos.